Las putas plantillas de los huevos, hoy te voy a contar como llegué a ellas, lector.

Cuando empecé a correr con mi pantalón de algodón, mi camiseta de JB de alguna fiesta en la que seguramente me puse hasta el culo de alcohol y drogas, y unas zapatillas Nike viejas que molaban que te cagas, corría 12′ y tenía que parar para devolver a su sitio el pulmón que se me salía por la boca. No te rías joder ¡no es broma! Otro día te cuento el período que va entre mis inicios como corredor y la decisión de correr mi primer maratón, te lo vas a pasar teta, pero ahora no. El caso es que poco a poco fui corriendo un poco más de tiempo, un poco más de distancia y con unos pocos más de dolores. Hasta que un dolor en la rodilla, en la parte interior de la rótula, me hizo parar y empezar a buscar soluciones ¡mierda! necesitaba mi droga sana, las endorfinas (la otra ya me la pagaba yo por mi cuenta).

Fui al médico. Con mi trabajo aceptable podía pagarme un seguro médico privado (no la puta mierda de la Seguridad Social esa, a esa sólo van los fracasados o los inmigrantes, joder) y allí nos presentamos mi dolor de rodilla y yo. El dolor me acompañaba en el día a día, y eso era una mierda. Una cosa es que te duela corriendo y otra que te duela todo el día. Me mandaron drogas, pero no de las que te tomas un viernes a las 10 de la noche para poder beber más y echar un buen rato, de esas no, que esas son ilegales. Me mandaron drogas de las otras, de las que te quitan el dolor pero no te curan una puta mierda y te joden el riñon ¡antiinflamatorios! Pero claro, yo me los tomé por que para eso el médico ha estudiado mucho años y no se deja influir por los comerciales de los respectivos laboratorios farmacéuticos.. y yo entonces no sabía que sólo valen para camuflar el dolor y bajar una inflamación natural del cuerpo.

Me los tomé y me hicieron poco o nada, claro. Después de una radiografía la conclusión fue que tenía condromalacia rotuliana.

¿Y eso que narices es? condroma ¿qué? condromalacia rotuliana ¿sabes lo que es? yo tampoco lo sabía cuando me lo diagnosticaron. La condromalacia rotuliana es… joder, no seas vago y vete a wikipedia a leerlo, que yo no estoy aquí para darte clases:

https://es.wikipedia.org/wiki/Condromalacia_rotuliana

Al pensamiento de “Menuda mierda, ahora no puedo entrenar” siguió, subitamente, una búsqueda compulsiva en internet sobre mi dolencia, sus síntomas y soluciones. Y buscando, buscando, encontré el foro de El Atleta (ya te conté sobre esto en el episodio anterior, y lo ampliaré más adelante) y su foro del atleta lesionado. ¿Leer lesiones de otros cuenta como prensa rosa? yo creo que no… o eso espero ¡odio la prensa rosa! cada persona (por llamarlos de algún modo) que sale en esos programas/revistas y cada borrego que consume esos programas/revistas son la máxima representación de la escoria social. Yo creo que son todos “runners” ¡estoy seguro! merecen morir dolorosamente, joder.

Disculpa, lector, que me desvíe del tema, pero hay asuntos que lo merecen.

A lo que iba, a la par que me informaba por mi cuenta en el foro, el médico pijo del seguro médico pijo me mandó a rehabilitación: corrientes en cuádriceps para fortalecer. Si, a mi también me daba la risa, pero me fundí 10 sesiones de mierda mientras me iba informando por otro lado. ¡Y todo esto sin entrenar! qué tensión… cuando estaba en la sala de rehabilitación fantaseaba con pillar a la enfermera desprevenida en la sala que tenían para el café y reventarle las bragas de un buen pollazo ¡joder! que no puedo entrenar, algo tendré que hacer ¿no? si fuera un runner leería el “Hola” pero por un lado los runner no existían todavía y por el otro el “Hola” no vale ni para limpiarse el culo, que mancha con tanta tinta.

Así que como lo de la enfermera me daba apuro, me conformaba con darle pellizcos a una vieja estúpida que se sentaba a mi lado y que tenía medio cuerpo dormido. ¡Ah! qué gusto sentía liberando adrenalina de ese modo ¡llevaba toda la pierna llena de moratones y la enfermera le decía que tuviera cuidado con los muebles en casa!

Y acabó la rehabilitación

Iba a echar de menos a la vieja y a la enfermera pero ¡ya estaba curado! podía volver a entrenar.

Saqué mis zapatillas de su encierro, me puse mi pantalón de algodón y mi camiseta de J&B y ¡a correr!

A correr mis cojones, a los 10′ (tampoco aguantaba mucho más en esa época) me empezó a doler de nuevo ¡pero cómo podía ser! había seguido todos los pasos, había hecho mi rehabilitación y había cumplido como buen lesionado ¿por qué no estaba curado? no lo entendía… hasta que lo entendí, el médico y la enfermera me habían engañado, esos hijos de la gran puta sólo querían llevarse el dinero de mi aseguradora y desde el principio montaban el circo para que yo me lo tragara todo sin rechistar. Pues eso no iba a quedar así ¡desde luego que no!

Acudí al foro a leer de nuevo ¡más salsa rosa! y leí, mucho. Y me informé, mucho. Aprendí que los humanos a veces pisamos mal, estamos mal hechos, y que son necesarias plantillas para correr bien sin lesionarnos, una ayuda externa que arregle lo desarreglado ¡yo necesitaba unas plantillas!. También aprendí los recorridos de la enfermera de su casa al trabajo y, sobre todo, del trabajo a casa a unas horas en que en esa época del año ya era de noche. El médico se iba a librar, no me atraían los hombres, y menos los gordos fumadores como ese ¡qué ascazo! pero ella no, ella iba a tragar como yo tragué.

Fue una tarde/noche de invierno. Le dije a mi mujer que me iba a entrenar un rato para soltar adrenalina, cosa que no era del todo mentira, pues había sido un día especialmente duro aguantando a su madre juzgar mis ideas, sonriendo, con cara de hiena sifilítica: “ji ji ji, uy qué ideas más raras tiene este chico, fíjate” , “no, si yo lo respeto, pero las cosas no se hacen así”, “qué raro es”. Vamos, que entre eso y que a mi mujer el sexo le gustaba menos que a un niño un trozo de cabrales, iba bien cargadito a mi encuentro con la enfermera. Tenía todo listo, a nadie extrañaría que fuera trotando muy suave (no podía ir más rápido) con un gorro y una braga polar tapando mi boca y mi nariz, era un día frío. Los guantes también eran por el frío… y para no dejar huellas.

Esperé tras una esquina solitaria que daba acceso a un parque, más solitario, que ella cruzaba para llegar a su casa. Estaba estirando cuádriceps cuando ella llegó, con el plumas de siempre y la falda… era mi día. Estaba nervioso, joder ¿y si no me empalmaba por la situación? ¿qué iba a pensar ella? menudo violador de mierda.

Pero no, todo fue como la seda. Fui trotando muy suave a unos metros detrás de ella hasta la zona de arbustos más densa del parque y, en ese momento, me hice una serie de unos 100m que ya me hubiera gustado registrar en el GPS (en esa época llevaba reloj sin nada más que un cronómetro). Me avalancé sobre ella agarrándola por el cuello con un brazo y tapándole la boca con la otra mano, y la arrastré a los arbustos. ¡Joder! ya estaba cachondo, el gel de cafeína que me había tomado un rato antes hacía su efecto ¡estaba a tope! Todo transcurrió muy deprisa, como llevaba pantalón de correr no tuve ni que bajarme la bragueta y !ella me ponía a cien retorciéndose inútilmente ante la fuerza de mi abrazo! Estando detrás de ella como estaba le levanté un poco la falda y bastaron tres restregones para dejarle todo mi alma entre sus piernas. Solté por un momento la mano que la agarraba por el cuello, recogí parte de mi zumo y se lo restregué por la cara. “Traga, zorra” pensé “como yo tragué vuestra rehabilitación”.

Y como un rayo salí corriendo entre los arbustos hacia una salida que tenía prevista, una calle lateral que, tras otro sprint de unos 200m (buen entrenamiento ese día) me llevó a una calle paralela silenciosa en la que volví a trotar con una sonrisa de oreja a oreja. No había sido una violación, sólo un poco de juego sucio para darle su merecido. El ADN no me preocupaba, nadie buscaría a un padre de familia con un buen trabajo ¡yo era un miembro respetable de mi comunidad!

Ese día dormí como hacía mucho tiempo y al día siguiente fui a trabajar relajado y lleno de energía. Ahora ya sólo quedaba hacerme las plantillas y todo volvería a ser normal.

Continuará…