El entorno laboral actual, en las grandes ciudades está, por lo general, muy muy lejos de lo que debería ser un entorno saludable para un humano.

Veamos un ejemplo ficticio:

“Te levantas temprano, aun de noche, asustado/a por el sonido de tu despertador que rompe tu sueño. Sales de la cama con prisas y te preparas un desayuno, algo rápido, un tazón de leche desnatada y unos cereales o unas tostadas de pan con aceite. Sales disparado para el trabajo, te espera un buen rato de atasco con el coche o en el transporte público. ¡Mierda! ha llovido y hay más tráfico de lo normal. ¡Vamos, joder, que voy a llegar tarde!.

Por fin llegas a la oficina. Llevas traje y zapatos. Si eres mujer puedes saltarte lo del traje, no lo de los zapatos, la imagen es importante en tu trabajo, no sabes muy bien por qué, pero es importante. Unos zapatos que te hacen daño, que oprimen tus pies y que te hacen estar incómodo/a.

Allí te espera la rutina de cada día: presiones de los jefes, tensión entre compañeros y ¡hambre! ¡qué hambre a media mañana! voy a comer algo a la máquina o al bar de abajo, un sandwich vegetal o un café y una tostada… la oficina es un edificio con ventilación e iluminación totalmente artificial. Entra luz natural por las ventanas, pero filtrada por los cristales. “Oye ¿podéis bajar un poco el aire? me da en la nuca y luego me duele el cuello”.

“¡Es que no paro! papeles y más papeles, y este dolor de espalda de siempre, debe ser que no tengo la postura adecuada en la silla durante las 8h al día que me paso sentado/a en ella”

Ya queda poco para la hora de la comida, qué hambre otra vez ¿no? ¿qué tendrán hoy de menú en el restaurante? ah, mira, algo ligero: una ensalada de pasta y pescado rebozado, poca grasa pero hidratos de la pasta para aguantar el día.

Vuelves al trabajo y ahora tienes sueño “si es que es normal, madrugo mucho y luego, poro las noches, me quedo siempre viendo el programa ese de …. o con el móvil, debería acostarme antes”. Bueno, sólo queda la tarde ¡estás harto/a ya de tu día! y, para colmo, una tarea de última hora que te dicen que es para ayer y que si no se hace la empresa se hundirá por tu culpa.

Estrés, estrés, estrés… pero ya se acabó, sales de la oficina y vuelves a casa. Sólo queda el trayecto de vuelta.

Llegas psicológicamente cansado/a del duro día de trabajo y ¡con hambre! qué hambre ¿no? ¡al asalto de la nevera! ¿qué tengo? huevos… no, carne… no, pescado… no. Vete a mirar en el mueble de los aperitivos, ahí está tu objetivo: patatas fritas, un refresco fresquito para relajarme y al sofá a descansar, que sólo llevo sentado/a desde esta mañana.”

¿Te suena algo de esto? ¿qué marca el día de un trabajador? el estrés, el hambre emocional, las malas decisiones.

¿Se puede hacer algo para mejorar la salud en el entorno laboral actual?

Cambiar a las empresas es complicado, sería lo ideal, que todas cambiaran, pero es complicado ¿puedes cambiar tu algo para mejorar tu día a día y, por tanto, tu salud? yo creo que si ¿me aceptas unas propuestas?

  • Usa un despertador “natural” con luz. Son despertadores que te despiertan con luz, poco a poco, y permiten que sea tu cerebro el que te despierte cuando detecte niveles de luz elevados. Es como si amaneciera. Tu programas la hora límite y el despertador empieza unos minutos antes, cuando llega esa hora, reproduce sonidos naturales. Esto hará que te despiertes de otro modo.
  • Cambia tus desayunos. Desayunar cereales (azúcar) y líquido blanco no te aporta absolutamente nada, al contrario, contribuye a tu sensación de hambre a media mañana. Prepara unos huevos revueltos y un café, por ejemplo, no se tarda nada. Cena sobras de la noche o la comida anterior o, directamente, no desayunes, haz ayuno intermitente. Por probar no pierdes nada.
  • Cambia cómo te mueves. Opta por transporte público, si puedes, y aprovecha ese tiempo para leer, escuchar música o meditar. Bájate una parada antes y vete andando, te ayudará a desconectar un poco y a moverte un poco más. No uses los ascensores, vete por las escaleras, todo suma. Si no puedes usar transporte público, usa el tiempo en el coche para escuchar podcasts de temas que te gusten, pensarás menos en el tráfico y además aprenderás cosas.
  • Cambia tu vestimenta (y sobre todo tu calzado). Que las empresas nos valoren por nuestra imagen cuando lo que contratan son nuestros conocimientos es algo que no entenderé nunca, pero en España es un hecho (un triste hecho) en muchos casos. Si no puedes cambiarlo todo, cambia lo más importante, tu calzado. Hay opciones de calzado natural para humanos que se puede llevar con traje o con ropa un poco menos formal. Tienes las marcas extranjeras como VivoBarefoot u otras de fabricación española (y más económicas) como:
  • Cambia tu postura. La corrección postural es un mito, ninguna postura sostenida 8h es buena. Cambia de postura tan habitualmente como puedas. Siéntate de 20 formas distintas en la silla, levántate cada 20′ y trabaja 5′ de pie, date un paseo hasta el baño o hasta la planta de abajo cada 30′ si puedes. Ponte en cuclillas para contestar esa llamada. ¡Cambia de posición de forma habitual!
  • Cambia lo que comes y bebes. Siempre hay opciones, SIEMPRE. Bebe café o agua en lugar de refrescos o de ese capuchino de avellana tan rico y cargado de azúcar. Come fruta o frutos secos en lugar de ese snack de la máquina. Haz una comida ligera, a base de ensalada que te lleves de casa, en lugar de comer en el restaurante. Cuando llegues a casa, en lugar de ponerte a picar ¡cena! si las ansias de comer te pueden, deja la cena preparada el día antes: calentar y comer.
  • Evita la TV y las pantallas por la noche. La TV te aporta poco o nada. Para las pantallas puedes usar filtros de luz azul o gafas que la filtren, pero no deberías alargarlo mucho si te cuesta dormir. Apaga todos los aparatos electrónicos y lee un rato.
  • ¡Haz ejercicio! por supuesto, muévete siempre que puedas. Si no tienes 30′ haz 10′. Si no puedes salir a la calle hazlo en casa. Siempre hay alternativa, SIEMPRE.
  • Medita. La meditación en cualquiera de sus formas es un potente antiestrés y te ayudará a controlar y reconocer tus emociones. Además, no lleva mucho tiempo, 5′ o 10′ son suficientes para relajar tu cuerpo y tu mente.

Espero que estas propuestas te sirvan para mejorar tu entorno laboral y hacerlo más saludable ¡recuerda! es mejor cambiar sólo una cosa que no cambiar nada.

Es tu salud y tu bienestar, no lo menosprecies homínido.

Un saludo.