Hace años corríamos cuatro gatos, y tres lo hacían habitualmente en pista. En invierno, por mi ciudad, si acaso me cruzaba con uno o dos corredores. En verano el número no aumentaba mucho.

Éramos pocos/as y, por tanto, había sitio de sobra para todos.

Hoy, afortunadamente, eso ha cambiado mucho y la calles, caminos y pistas de atletismo de las ciudades están llenas de gente corriendo ¡eso me gusta! pero, por otro lado, veo situaciones que creo dañan nuestra imagen como corredores.

– Corredores que no son conscientes de que para los peatones se mueven a velocidad anormal y pueden provocar situaciones de riesgo para ancianos/niños.
– Corredores que, yendo por la calzada, provocan situaciones complicadas por no subir a la acera a tiempo cuando pasa un coche.
– Corredores que, en la pista, van trotando en paralelo ocupando las primeras calles.

Y algunas más…

Estas son mis normas de comportamiento como corredor que, creo, ayudan a que no nos vean como un peligro/amenaza en las ciudades.
Teniendo en mente que la ciudad es de todos, que la calzada es para los vehículos y la acera para los peatones, y que la calle 1 de la pista es la única que tiene 400m exactos:

  • En la pista de atletismo:
    • Si estás trotando deja libre la calle uno para quien esté haciendo series.
    • Si estás haciendo series, y hay más gente haciéndolas, lleva tu ritmo y trata de no hacer eses en la calle para que puedan pasar (si van más rápidos) sin tener que hacer cambios bruscos.
    • Cuando acabes cada serie salte al cesped o a las calles 2-8 para no quedarte parado en la 1.
    • Corre siempre en el mismo sentido que lo esté haciendo el resto de la gente, en algunas pistas a veces se cambia de sentido por días.
  •  Por la calle.
    •  Cuando te acerques por detrás a un grupo de gente, sobre todo si hay niños o ancianos, ten en cuenta que vas rápido y no se lo esperan. Pueden hacer movimientos inesperados. Deja sitio suficiente para no chocar con ellos si eso pasa.
    • ¡Ojo! cuando veas un perro, muchas personas llevan correas extensibles y te puedes encontrar una cuerda atravesada en medio de la acera. Son ellos los que lo hacen mal, pero tu el que te vas al suelo. Ten cuidado.
    • En los pasos de cebra ¡cuidado! si se acerca un vehículo puede que no te vea pues para el conductor apareces de golpe en su campo de visión. Asegúrate de que frenan o te han visto antes de cruzar. Para tu si es necesario.
    • Si corres por la calzada (si, es más blando el asfalto que la acera) se consciente, en todo momento, de que eres un elemento extraño y estás en terreno de los vehículos. No te esperan, puede que no te vean y, seguramente, todos asumen que te vas a quitar (y así debería ser). No esperes que te dejen sitio, no tienen porqué hacerlo. Prevee siempre escapatorias como huecos entre los coches aparcados para subir a la acera. ¡Ojo en las rotondas! los corredores tendemos a irnos hacia el centro y, aunque sólo sea un metro, te echas encima de los coches. La calzada NO es nuestro terreno, si la usamos debemos ser muy respetuosos.

Y sobre todo, disfruta del placer de correr por tu ciudad.

¿Añadirías alguna norma? deja un comentario.

Un saludo.

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