Intentando explicar el hambre, lo de las 5 comidas al día (que no comparto) y cómo funciona el cuerpo a un colaborador, he parido un símil que aquí te dejo:

Imagina el depósito de gasolina de un coche y el indicador de reserva que te marca cuándo queda poca gasolina. 
El sistema de medición de gasolina es muy exacto y tiene un nivel de referencia,:cuando la gasolina baja por debajo de ese nivel, se enciende el indicador de reserva. 
Ese nivel de referencia viene calibrado para que se encienda la luz cuando queda poca gasolina, muy poca, PERO se regula en función de los hábitos del conductor. Si el conductor suele repostar gasolina habitualmente sin dejar que se encienda el indicador, el sistema asume que el nivel de referencia es bajo y lo sube, es decir, el indicador de reserva se va a encender quedando más gasolina disponible para mantener al conductor informado de acuerdo a sus hábitos.
Algo así es el hambre. La diferencia del coche con un humano es que el coche puede consumir la gasolina sin acumularla fuera del depósito y la gasolina siempre es la misma (no hay gasolina que se gaste más rápido o más despacio) y el humano no, es decir, la gasolina que un humano no consume la almacena en otro depósito que ya sabemos cuál es.

Está muy simplificado y no refleja fielmente el efecto de la insulina sobre el azúcar en sangre, la acumulación y el uso de las grasas, pero me vale como ejemplo sencillo.

Un saludo.
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