– Un pie

– Los dos pies
– Un gemelo
– Una rodilla
– Un sitio que no se cómo se llama
– Un ojo
– Todo… y mucho

¿Estás en esta situación? ¿has empezado a correr hace poco (3 meses es poco tiempo y un año, dependiendo de tu constitución física y tu progresión, puede serlo también) y estas lesionado o a punto de estarlo?

No busques milagros (son las zapatillas, son los calcetines, es que ayer el viento soplaba NE y eso me viene mal…) pues hay, en mi opinión, dos motivos fundamentales por los que te pasa eso:

1º No has respetado la adaptación de tu cuerpo al nuevo deporte. Que tus pulmones aguanten 10km corriendo 3 días a la semana no significa que tus musculos y tendones lo hagan.
2º No haces nada por ayudar a esa adaptación, es decir, no fortaleces.

En cualquier deporte, como ya he escrito otras veces, antes de competir o simular la competición, hay un proceso largo de formación en el que no sólo aprendemos los movimientos de ese deporte sino que nuestro cuerpo se forma para practicarlo. No me imagino a un chaval de 16 años que se apunta a boxeo y le pongan ese mismo día a hacer una pelea en el gimnasio con un compañero, por ejemplo.

Así que ya sabes:

1º Vete poco a poco
2º Fortalece (esto hay muchos modos de hacerlo: técnica de carrera, gimnasio, parque…)

En la foto puedes ver uno de los ejercicios imprescindibles, la sentadilla. Si además, lo haces descalzo como yo en ese caso, trabajas los pies y su musculatura. Y si ya lo haces en un parque, trabajas la cabeza y la liberas de ese estrés que todos tenemos a veces.

Anuncios