Siempre uso una comparación que probablemente no es la más acertada ni adecuada, pero a mi me vale:

Intenta estirar un chicle nuevo > se parte.
Intenta estirar un chicle mascado > se estira. Está caliente.

Ese es uno de los efectos del calentamiento en nuestra musculatura, pero no el único. Si inicias un ejercicio de alta intensidad sin haber calentado previamente:

– La musculatura está fría.
– Las pulsaciones están demasiado bajas de inicio y, por tanto, los músculos no reciben todo el riego necesario para empezar con alta intensidad. Pasarás un mal rato, por tanto, hasta que las pulsaciones alcancen su nivel óptimo.
– Tu cabeza no está lista para darlo todo, estás frío.

Si haces un calentamiento previo de unos 10′ o 15′, de intensidad creciente (empiezo suave y termino un poco más fuerte), consigues empezar con la musculatura oxigenada, las pulsaciones algo elevadas y la cabeza lista para lo que sea necesario. 

Importante: NO hagas estiramientos en el calentamiento (yo no soy partidario de ello), y mucho menos exigentes. 

Trote, algo de movilidad articular y unas aceleraciones cortas y progresivas conforman un calentamiento adecuado para carrera, por ejemplo. Para otros deportes trata de movilizar la musculatura implicada.

Nota. Considero actividad de intensidad una carrera, pero también el padel. Es frecuente que la gente que juega al padel no haga ningún calentamiento previo… también son frecuentes las roturas de gemelos en padel. En una media maratón, por ejemplo, no vas a hacer una arrancada muy intensa desde parado para llegar a una bola.

Anuncios