Si no pones algo de tu parte, para nada.
“¿Eres un poco duro, no?”
No lo creo, eres parte vital de la asociación entrenador-deportista (si haces deporte, aunque sea poco, eres un/a deportista) y sin un poco de tu esfuerzo y tus ganas, es imposible conseguir ningún resultado.
“Vale, tengo ganas y pondré de mi parte”
¡Bien! en ese caso un entrenador personal SI puede ayudarte.
“¿Y cómo puede ayudarme?”
De muchas formas distintas, éstas son algunas:
          Definiendo objetivos. Es importante tener objetivos que constituyan metas que ir conquistando poco a poco, eso mantendrá la motivación. Igual estás pensando en competiciones, kilos que añadir (a las pesas) o kilos que quitar (a tu cintura) y si, esos son algunos objetivos, pero depende de cada persona, de las circunstancias, de la forma de ser, del tiempo disponible, de los recursos, de las ganas e incluso de la época del año, que esos objetivos sean o no alcancables. Ahí es donde entra la labor de tu entrenador. Puede, incluso, que a él se le ocurran metas totalmente distintas a las tuyas según tus capacidades, tu historial deportivo, tus ilusiones o tus miedos (siempre hablando de deporte).
          Aportando perspectiva. Habitualmente somos muy exigentes con nosotros mismos y, o no vemos nuestros avances, o los vemos de un modo demasiado subjetivo. Tu entrenador, por sus conocimientos y por verlo desde fuera puede aportar otro punto de vista. Esto es parte del trabajo motivacional del entrenador personal. Tu entrenador te ayudará a mantener la motivación y a ver tu estado de forma de un modo más real (no es realista compararte con alguien que lleve 10 años haciendo dominadas si tu acabas de empezar, por ejemplo).
          Marcando y adaptando el entrenamiento. Esto es de cajón ¿no? Un entrenador personal tiene que entrenarte pero la clave es ¿cómo?. No hay fórmulas mágicas en esto, desde mi punto de vista, se trata de que el entrenador conozca cuantos más métodos de entrenamiento mejor (habrá quien prefiera estar especializado sólo en uno) y unos pocos en profundidad. Según las necesidades del deportista se puede adoptar un solo método, se pueden mezclar e incluso se puede “improvisar”. Todo depende de lo que el deportista busque, de lo que haga ahora mismo y de lo que le guste también, factor muy importante para mi. Puedes ponerle el mejor entrenamiento para ganancia muscular a alguien que si no le gusta, no valdrá de nada.
          Adaptando los recursos. Si vas al gimnasio o no, si tienes pesas en casa o no, si corres por la montaña de al lado de tu trabajo o no, si haces abdominales en un parque o no, etc… cientos de circunstancias a tener en cuenta. Lo sencillo es hacer un plan de entrenamiento de gimnasio y que sea el deportista el que se adapte. Lo interesante es adaptar el plan al deportista y sus recursos.
“¿Y eso es caro?”
Pues para gustos colores, la verdad, desde los entrenadores de las grandes estrellas pasando por entrenadores (busca en google) que cobran 50€ o 60€ por entrenamiento presencial de 1h y cientos de euros al mes, hasta entrenadores que piensan que el entrenamiento personal no tiene porque ser exclusivo de gente que pueda o quiera gastarse esas cantidades. Entrenadores que creen que por poco dinero al mes se puede acceder a un plan deportivo adaptado a tus necesidades por menos de lo que cuesta un gimnasio. Entrenadores que piensan que no es necesaria una dedicación muy alta al deportista para hacer un buen trabajo con é,l y que con un par de contactos al mes se puede, en condiciones normales, llevar un seguimiento completo. Haberlos haylos, igual si preguntas al autor de este blog te pone en contacto con alguno.
“Ya, pero yo no soy ningún profesional, sólo quiero ponerme en forma”
Es en ese caso cuando mejor te puede venir tener a una persona que sepa de eso para ayudarte. Alguien que te ayude a no desmotivarte, a no darte una paliza un mes para acabar odiando el gimnasio o lesionado/a por haberte pasado. Alguien que te de recomendaciones en cuanto a nutrición para hacer mucho más fácil la labor.
“Yo sólo quiero perder peso, no necesito un entrenador”
Tienes razón, necesitas un entrenador con conocimientos de nutrición que pueda decirte que si haces deporte pero sigues comiendo así, te va a costar mucho más. O que pueda decirte que para estar sano/a no vale con hacer ejercicio, hay que controlar lo que obligamos a nuestro cuerpo a digerir y cómo puede afectar muscularmente. Alguien que pueda decirte que lo de pescado y ensalada es un invento de la TV tan poco útil como lo de comer pasta a diario. Alguien que pueda adaptar tu dieta a tus gustos y que sea lo más sana posible.
“¿Y si soy obeso? ¿y si me han operado de la espalda? ¿y si me duele una rodilla desde hace años? ¿y si cuando sale la luna en conjunción con Júpiter se me hincha una ceja”
Cuantas excusas ¿no? Unas mas fundamentadas, otras menos, ninguna suficiente para no hacer deporte y no cuidarse.
Cuida tu cuerpo, es el único que tienes.

Saludos.
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